Declaración de la Unión Liberal Cubana sobre la situación en Cuba

17.05.2017

logoULC

Declaración de la Unión Liberal Cubana sobre la situación en Cuba, con motivo del Congreso que la Internacional Liberal celebra en Andorra, del 18 al 20 de mayo de 2017, en el 70º aniversario de su fundación.

Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015. Ese mismo día, el Ministro de Asuntos Exteriores de la isla anunció el contenido de la segunda etapa de “normalización” de los vínculos entre ambos países: el gobierno de Raúl Castro exigía el levantamiento del embargo comercial y la devolución del territorio donde se asienta la base naval de Guantánamo. El optimismo parecía reverdecer en La Habana, al amparo de una coyuntura más que favorable.  La Unión Europea abandonó la Posición Común, que establecía la necesidad de respetar los derechos humanos en la isla como condición para aumentar el comercio y la ayuda financiera y los países acreedores comenzaron a perdonar las cuantiosas deudas impagadas por el gobierno de Cuba.

Pero en los últimos meses, la desaparición de gobiernos aliados en Brasil y Argentina; la muerte de Fidel Castro, fundador y figura emblemática del sistema comunista cubano; la derrota de Hilary Clinton en las elecciones presidenciales de noviembre pasado y, sobre todo, la crisis que azota a Venezuela han generado un nuevo contexto, mucho menos prometedor para el general Castro y su camarilla.  

Por desgracia para los cubanos, la reanudación de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y la buena voluntad de Europa no han suscitado cambios políticos o económicos importantes en la isla. Tan solo se han promulgado  reformas menores en materia de emigración, acceso al teléfono móvil o tenencia de la tierra, medidas cosméticas que en modo alguno han propiciado la liberalización de la economía ni han mitigado la represión que el gobierno castrista practica desde hace decenios. Cuba sigue siendo un Estado de partido único, dominado por una élite militar de ideología comunista. Las autoridades reprimen violentamente a quienes intentan ejercer sus derechos a la libertad de expresión, opinión, asociación y reunión. El poder se perpetúa mediante un simulacro de elecciones a las que solo pueden concurrir los candidatos oficiales. La educación, la cultura, los medios de comunicación y el grueso de la actividad económica siguen siendo monopolio del Partido Comunista.  

Si la comunidad internacional continúa otorgando legitimidad a la dictadura cubana sin exigirle a cambio medidas liberalizadoras, las dificultades que ahora afronta la oposición democrática en Cuba irán en aumento. Sobre todo, si la Unión Europea y Estados Unidos practican una política de apaciguamiento, que trata a una dictadura militar como si fuera un socio legítimo y hace caso omiso de su índole represiva.

La Unión Liberal Cubana, que está afiliada a la Internacional Liberal (IL) y desempeña actualmente una de sus vicepresidencias, exhorta a los partidos y asociaciones que componen la IL a que refuercen su solidaridad con la oposición democrática de dentro y fuera de la isla. En el marco de esa solidaridad, les pedimos que exijan: (a) la excarcelación inmediata de todos los presos políticos; (b) el cese de la represión contra los opositores pacíficos; (c)  la reforma de la Constitución y el Código Penal para ajustarlos a los tratados de derechos humanos y libertades fundamentales suscritos por el gobierno cubano; y (d) la celebración de elecciones libres y pluripartidistas, supervisadas por organismos internacionales competentes.

Miguel Sales Figueroa

Presidente de la Unión Liberal Cubana

Vicepresidente de la Internacional Liberal